viernes, 29 de agosto de 2008

Ahora

Nadie que me conozca se creería que ayer no se me saltaron las lágrimas cuando subí al bus.

En mi defensa cabe decir que de otra manera no tendría gracia, y lo se. Si siguiéramos juntas algo estaría fallando. Pero echaré de menos tenerte aquí y soñar en voz alta sobre viajes, niños (rubios o mulatos), estudios interculturales o sobre caminar a dos palmos del suelo, por muchos traspiés que nos cueste.



Como es mi diario de viaje, y cada uno con sus historias hace lo que le da la gana, he empezado a escribir esta mañana, y ya llegué a la primera estrellita azul. Te lo dejaré leer cuando vaya a Berlin, con 20 años.




Ahora, que somos envidiablemente jóvenes, y ahora, que vamos a comernos el mundo...

3 comentarios:

caramel dijo...

* que sepas que ya empiezo a perdonarte que fueras a la ruta

maga dijo...

(*recuerdo perfectamente el momento en que empezó todo, echando pestes en el pasillo de la
facultad)

seguiremos soñando mientras hacemos realidad nuestros sueños

Redry dijo...

buen viaje caramel